Desde la hamaca

 

 

 

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Por Mercedes Alvarado

 

Hace un año estaba Arbey sentado afuera de la cabaña en Tziscao, chela en mano. A un par de metros estábamos otros sentados, mirando todos hacia el mismo sitio y en silencio mientras el lago reflejaba toda la luz que habían sido los últimos días. Nos quedaba una última noche, una fogata, un montón de papeles y de palabras para compartirnos.

 

Organizar un festival de literatura no es tarea sencilla incluso si se contara con recurso suficiente y apoyo logístico adecuado. Organizar a una parvada de escritores y aún dar de uno todo lo que se ha de dar para que no reciba ‘el organizador’ sino ‘el amigo’: ésta es la labor amorosa que sostiene y que genera un verdadero encuentro.

 

Por eso es que Arbey se ha mantenido como uno de los centros alrededor de quien suceden cosas en el sureste del país; por eso que en estos días volverán a reunirse las palabras y volverán a cruzar pueblos y municipios en el canto del Balun Canan.

 

Como un niño que se sienta a mirar a las hormigas desde la esquina de la tarde, Arbey Rivera es el poeta que nos muestra la paciencia no como virtud, sino como parte inherente de nuestra propia muerte. El camino de las hormigas como el recuento de uno, desde uno, a partir de uno.

 

Larga vida al poeta que habla de lo pequeño; larga vida al Festival de Literatura Balun Canan.



VII

Estoy en la cintura de una mujer y palpo el frío, ya no siento el relámpago del beso. Veo una boca que me habla de miel y de luz, pero no escucho en las sombras de su cuerpo la canción de las hormigas.

 

XII

Los muros saben que alguna vez aquí se reunieron las hormigas. Las ventanas no ignoran que vinieron mariposas a beber el néctar de la luz y germinaron cantos en las sombras. ¿Quiénes pusieron jaulas en el aire?

 

XIV

Yo no entendía que el eco de la luz no es otra luz, porque suele ser un sonido; cuando un trueno o una explosión le siguen. El trueno es eso de luz y a veces solía ser oscura sombra.

 

XVI

La muerte, como buena sombra, también es un relámpago que cae en el centro de la bruma. Su golpeteo de pétalos reverbera en el llanto; en los cristales velados del silencio.

 

Fragmentos de Las hormigas saben a dónde van.

 

 


Arbey Rivera. Chiapas, 1976. Ganador del Premio Nacional de Poesía Ydalio Huerta Escalante 2015. Director del Puente Cultural Sur – Sureste. Director del Festival Internacional de Literatura Balun Canan.  

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