Así habló zaratuxtla

(Cuando dejó de ser guerrillero)

Primera parte

 

 

 

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Por Amílcar Zúñiga

“El alcohol es el diablo; si tomas, la situación se vuelve un infierno; si bebes trago y consumes cocaína, es el anticristo, pero si fumas solo mota, es el paraíso”.

 

Mi boca de carne y verbo, reverbera en eco la paráfrasis de ser el “amor tan corto y tan largo el olvido”, como el plagio de un verso atrapado en “las mil y una noches”, que apenas empiezo a leerme.

En la inmersión sobre historias de medio oriente, me sorprende la ley musulmana, donde no hay propiedad privada, no hay corrupción; por eso puedo entender la propagación del Estado Islámico, aunque la vía de transformación ya no sea ni el panfleto ni el fusil: sólo reflexión e imaginación.

La teoría de lo imaginario como recurso pedagógico, nos conduce a preguntarnos: ¿Cómo puedes interrumpir a un ser pensante? Desde el momento que lo haces, ya le rompiste la meditación, y no lo dejas imaginar, por tanto le niegas la creación. Somos limitados por un mundo real activo y no el meditativo zaratuxtleano, como alternativa de cambio espiritual.

El propio cuentador está limitado para recrear sus propios personajes. Es como el sueño donde creas personalidades, pero estás impedido de manejarlas.

“Ante la represión institucional del movimiento magisterial, plantear el reality show de las necesidades de los compañeros afectados, convocar a reuniones conlos camaradas,y formar una banda que ensaye y componga rolas que hablen contra la verdad histórica del gobierno, y así extendernos en bandas de cinco en cinco como contracultura de lo institucional. Ahí empezaremos con las finanzas en pos del dinero necesario para vivir; sin menospreciar la fama y las mujeres. De esta forma se pierde de vista el movimiento y al mismo tiempo se demostrará que el maestro puede vivir sin empleo institucional subordinado. Será una realidad creada para cambiar el estilo de vida de la gente, para ser independientes: por lo menos un gallinerito que nos de comer hasta que se deroguen las reformas peñanietistas. Aunque las lenguas de fuego nos crean calaveras esperando, no desfalleceremos en la teoría de la imaginación.

Precisamente esto me conduce a nuestra relación con el gobierno: imagina nada más que es como el macho alfa que arremete, y al que no le gusta la verga nomás se hace a un ladito, y al que sí, solito se mueve. ¿Que define a esta situación?, es solo el gusto, o como te programen: la sociedad te hace gay. Te parten la madre y te pisan… con la verga también se gobierna, y mientras más te agaches más se te ve el culo, pero lavado se ve como nuevo.

Aunque los españoles sean el error histórico que atentó contra las civilizaciones mexicanas, somos bastardos en el limbo,porque como mexicanos en minúscula, ni los indígenas nos identifican. Traemos el peso de los vencidos y negamos nuestra historia colonizada.

Debemos tener mínimamente la autosuficiencia artesanal para no subordinarnos a las empresas transnacionales y al fondo monetario internacional. Tener ingenio, fisonomía filosófica.

Contra el matrimonio monorgásmico que reprime el instinto natural del hombre, tomar lo mío y desear sexualmente lo otro, es tener imaginación: es como ponerse máscaras y hacer un programa de radio donde se hable de la contracultura del falo cantante y el grupo cabeza de papa a todo volumen; con zaratuxtla causando revuelo”.

Lo cabrón es salir de una y de pronto pierdes tu libertad ganada, como Gandhi esclavizado. No pasas por el miedo a la libertad, simplemente no tienes libertad. Como diría Pessoa, (contrario a Dolaroa):“eres noble esclavo o siervo inteligente, pero no eres libre”

“ la esclavitud es la ley de la vida: unos nacen esclavos, otros se vuelven esclavos, y a otros les es dada la esclavitud. El amor cobarde que todos tenemos a la libertad, es la verdadera señal del peso de nuestra esclavitud”.

Lo ideal del imaginario es tener en casa más de miltítulos para niños, y en vivo para uno, “las mil y una noches”.

 

 

**

En “el comedor de hashis…”

Están las bases para comer hongos. Te acomoda los sentimientos, quita lo malo y limpia. Te cambia, te hace más voluntarioso. Como las monjas que fuman en California, que cultivan sus propios remedios para reumas.

Soñar la vida cíclica es un tormento porque nunca dejas de pensar. El ser humano debe recargar en el generador de la explosión holográfica, que te hace sentir cosas diferentes en lo habitual: la imaginación para sobrevivir.

En cuestión de pájaros narcisos, chileras y meaturdas, el comedor se gasta todo el dinero en putas, y al final llegaba a los baños públicos. Se comió un pedazo de capullo y su sangre y su cerebro describe una loquera del tamaño a ciencia ficción, como alfombra que vuela. Aterriza en tratados sobre derechos en búsqueda de la justicia. Y la dominación de la mujer.

Regresa y encuentra a la Reyna en el harem con negros y los mata a todos. Al hermano le hacen lo mismo. Jura matar a todas las doncellas que se acuesten con él… y al fin, llega el diablo a cerrar la boca a todos, pero se dieron cuenta que el mundo seguía girando, que no se acaba el imaginario mundo del Doctor Parnaso.

Es la utopía que nace de lo imaginario, buscando tiempo en una piedra filosofal y contar historias para seguir viviendo Sherezada. No es un ensayo para ser predador o víctima, como el cuento de caperucita.

Al salir de su encierro, empieza a admirar la belleza porque el cuento tiene la brevedad suficiente para dormir a un niño.

De repente, así como en los eclipses, nos alineamos como planetas, salimos como chispas hacia el más allá.

El orgasmo más placentero es la muerte.

Así murió Chicoché.

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